EL INJENIERILLO

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Nombre: el injenierillo
Ubicación: Chile

viernes, diciembre 15, 2006

Humor Negro

Estaba en la casa de mis viejos ese domingo, el sábado anterior lo había disfrutado con mi hija todo el día, Javiera es su nombre, es lo más hermoso que ha creado este imperfecto y soñador mortal. Obviamente se quedó a dormir conmigo, no existía sensación más gratificante que ver a esa niña de dos años y medio con sus ojos cerrados y su cuerpo desordenado por toda mi cama. Dormí con la preocupación permanente de que debía despertar a menudo para verificar que con sus alocados y libres movimientos de ensueño no fuera a destaparse demasiado. Como todos los infantes de esa edad, despertó a la hora que su padre otrora acostumbraba llegar (en ocasiones se repite), era cerca de las 7:00 de la madrugada. Cual resorte salté de la cama para atender sus requerimientos matutinos, su sonrisa me daba la energía, el brillo de sus ojos iluminaba esa mañana, no necesitaba algo mas para ser feliz. Juegos, bailes y cantos para comenzar el día, mi lado infantil conectaba perfectamente con su lado de niña grande, existía una comunicación fluida. Pasado el medio día, mi vieja chocha con su primera y única nieta (es como la hija que nunca tuvo), la invita a dar un pequeño paseo, momento que aprovecho para acudir-por un breve lapso- a Morfeo. El llamado de “Papá, papá!!!” fue la mejor manera de despertar, luego almorzamos juntos entre risas y miradas de complicidad. Término del almuerzo, comienzo de un atractivo (en papel) partido de fútbol. A poco andar del encuentro deportivo, aparece en forma abrupta la noticia de la muerte del ex dictador, traidor, asesino, ignorante y ladrón. Al principio tuve la sensación de incredulidad y estupefacción, cosa que cambió al pasar el rato, no sabía si estar feliz, satisfecho, misericordioso o indiferente. Se dijo de todo en los canales de televisión, los momios enfatizaban los logros económicos del “ex-presidente”, justificaban los crímenes señalando que existía un ambiente de guerra civil y que no había otra forma de hacerlo. ¡Las bolas!. La dureza de las imágenes de la represión, la reproducción de los dichos de Pinochet y el relato de las atrocidades cometidas afirmaban aún más mi profundo rechazo a ese oscuro personaje. Sin embargo, existía algo así como un sentimiento de compasión por el anciano inválido y seudo demente. No creo estar demasiado orgulloso de ese sentimiento.
Ver a mi hija jugar libremente por toda la casa, ver a mi familia, mis amigos, sin temor de expresar lo que piensan, saber que puedo escribir lo que se me de la gana, son cosas impagables e intransables que el dictador cercenó durante diecisiete años de opresión. Pensar en mi gente y pensar también a cuantas familias les truncaron una vida entera, cuantas madres perdieron a sus hijos y esposos, cuantos hijos perdieron a sus padres, cuantos amigos ya no están. Por que amo a mi familia, amo mi vida y por sobre todo amo a mi hija, no quiero que se repitan los hechos del pasado y aunque no hubo justicia, creo que la conciencia colectiva de la gran masa de ciudadanos ya ha condenado el periodo mas oscuro de la nuestra historia, los responsables han sido repudiados y castigados con el desprecio de la mayoría.

Tanto tiempo esperando para este momento, pensando en como sería y justo se le ocurre morir al comienzo del partido, hasta el último momento cagando la onda el veterano. Que ironía, fallece en el día mundial de los derechos humanos y en el día del cumpleaños de la vieja de mierda (feliz cumpleaños doña Lucía), jajajaja. Humor negro del personaje más negro.

By Sir H

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

F.......B..........
Gran noticia la del domingo aquel!! verdad, incredulidad... sensaciones raras y el cable a tierra... MURIO PINOCHO!!!
Coincidimos mucho Sir H, las sensaciones de este episodio han sido diversas, pero el sentimiento de compasión, que reconozco me inundó también en algún momento fue borrado instantaneamente por el recuerdo de tantas aberraciones y violaciones cometidas bajo el regimen.
Algo de justicia divina sentirán algunos, pero la sensación más recurrente debe ser sin duda la fustración de que no se haya condenado al DICTADOR en vida... que pena, por tantas vidas que cayeron durante ese periodo oscuro de nuestra historia.
No se puede decir ahora "Q.E.P.D" sino que nace el sentimiento contrario. Ojalá que esta muerte no sepulte tantos casos que aún siguen abiertos... ojalá se tomen las acciones que debió tomarse hace mucho.
Cariños Sir H y que no muera nunca la conciencia de querer compartir con otros los pensamientos.

12:34 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

vaya vaya... algunos son tiranos de alguna manera, otros, como el autor de este ensayo, de otra manera...

1:24 a. m.  

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